Se enfilan collares. El espejo


Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay decíme
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que desprenda la cabeza
del fárrago de libros y de hojas
y que la lleve hueca atiborrada
y la deje en reposo allí un momento
la miraré a los ojos con un poco
de ansiedad de curiosidad de miedo
o sólo con cansancio con hastío
con la vieja amistad correspondiente
o atenta y seriamente mirarme
como esa extraña vez -mis once años-
y me diré mirá ahí estás
seguro
pensaré no me gusta o pensaré
que esa cara fue la única posible
y me diré esa soy yo ésa es idea
y le sonreiré dándome ánimos.

(Idea Vilariño)

El espejo

Esa mañana se miró al espejo y dijo en voz alta: “Estás guapa hoy”. El espejo respondió: “No sabes cómo va el juego. Tienes que preguntarme a mí y yo te responderé quien es guapa y quién no”. Entonces ella cogió el secador y, de un solo golpe, partió el espejo en mil añicos de plata. Creo que son siete años de mala suerte.

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Acerca de Amelia Pérez de Villar

Traductora por el Institute of Linguists of London, he publicado las traducciones La nave de Ishtar, de Abraham Merritt (Valdemar 1991), Sound Bites, de Alex Kapranos (451 Editores, 2007), La estrategia del colibrí, de Francesco Morace (Ed. Experimenta, 2008) Ensayistas y Profetas, de Harold Bloom (2010) Escribir ficción (2011) y Criticar ficción (2012) de Edith Wharton, y Novelistas de Henry James en 2012 (Páginas de Espuma). Debuto en septiembre de 2011 como autora de la edición (traducción, prólogo y notas) de las Crónicas literarias y Autorretrato de Gabriele d'Annunzio (Fórcola Ediciones). Como autora, he publicado relatos en diferentes antologías y revistas, algunos de ellos finalistas de concursos, como "Manuela" (Los nuestros son todos, Fundación Civilia, 2005), "Escena con fumador en blanco y negro" (Canal Literatura, 2007, ganador del Tercer Premio) o "Si yo tuviera el corazón", publicado en el último número de la revista Renacimiento. En febrero de 2012 he publicado el ensayo biográfico Dickens enamorado (Fórcola); y en mayo de 2016 mi primera novela, El pulso de la desmesura (Fórcola). He sido también redactora en prensa escrita y colaboradora en la publicación digital Notodo.com. Más información en mi página web: www.ameliaperezdevillar.com
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4 respuestas a Se enfilan collares. El espejo

  1. Margarita Sañudo dijo:

    El poema de Idea Vilariño que citas es de 1965 y se titula “Cuando compre un espejo”.
    (En 1970, Idea ya había comprado un espejo, y escribió otro poema que tituló, precisamente, “El espejo”.)
    Hermosísimo collar el que estás enfilando.

    • Mil gracias por la puntualización, Margarita. Tomo nota. El error ha sido no poner el título del poema. efectivamente, “Cuando compre un espejo para el baño”. El título “El espejo” corresponde aquí a la microhistoria que ha inspirado, pero gracias a tu comentario creo que nadie se llamará a error. Espero seguir encontrándote hojeando y ojeando por aquí. Un beso enorme.

  2. Renée S. de la Torriente dijo:

    Qué reconfortante es encontrar perlas inesperadas, que embellecen el momento y enriquecen el alma! Un gusto leer tu blog, me llegó por vía fraternal, esa que siempre me trae cosas buenas…

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