Se enfilan collares – Hubo una vez un hombre muy guapo que me amó


Foto: Lord Joe (BiffBangPow)

Con el amor como pretexto se han escrito cientos de miles de páginas. En algunas obras, ha sido de forma descarada el tema central: desde el amor paradigmático de Romeo y Julieta o Love Story hasta el amor salvaje y desgarrado de Cumbres borrascosas, el amor carnal de El amante de Lady Chatterley, el amor prohibido de Anna Karenina o Madame Bovary, el amor ilícito de La Regenta o de Lolita, el amor destructivo de En Grand Central Station me senté y lloré. En otras, es un hilo con el que se teje la trama de grandes obras de la literatura universal, como el Doctor Zhivago. Las hay que, sin ser tan grandes, esconden pasiones inmensas que el lector, según su estado de ánimo, extraerá o no en el momento de la lectura, como Chesil Beach (donde una mujer psicológicamente incapacitada para mantener relaciones sexuales ofrece al que ya es su marido la posibilidad, generosa y muy avanzada para su tiempo, de que se procure esa satisfacción fuera del matrimonio) o Retorno a Brideshead, donde aquella alocada y superficial Julia, convertida en una mujer madura e infeliz, renuncia a su amor por Charles Ryder impulsada por sus creencias religiosas y convencida de que este sacrificio supondrá su redención. Habrá quien escoja una lectura porque el amor es su tema y habrá quien la rechace de plano por el mismo motivo. Hay tantos amores como lectores y, al menos, tantos tipos de amante como tipos de persona, si no más. De todas las manifestaciones de amor literario me quedo con el capítulo 26 de Lolita cuando, desde la cárcel, Humbert escribe: “Debe ser quince de agosto. No creo que pueda seguir adelante. Corazón, cabeza… todo. Lolita, Lolita, Lolita, Lolita, Lolita, Lolita, Lolita, Lolita. Impresor: repita hasta que la página esté llena”.

Pero el amor es un tema eterno y, naturalmente, no sólo un tema de novela. También es uno de los favoritos de la poesía de todos los tiempos. Y de algunos relatos, un género donde su presencia es menos obvia y fecunda, pero también más impactante. Por eso hoy quiero incluir aquí uno de mis favoritos del volumen Cuentos Chinos, de Alejandra Díaz Ortiz, publicado por Trama Editorial y que recomiendo vivamente a enamorados y escépticos: “Hubo una vez un hombre muy guapo que me amó”. Y –como si fuera una canción– dice así:

Hace algunos años, un hombre muy guapo me amó durante treinta y dos días y sus treinta y dos noches.

Se llamaba Francesco, de apellido italiano, fotógrafo de profesión. Me descubrió comiendo con unos amigos. En el postre me dijo que ya me amaba.

En la mañana del día treinta y tres, desapareció.

Fue entonces cuando yo comencé a amarle.

Feliz San Valentín.

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Acerca de Amelia Pérez de Villar

Traductora por el Institute of Linguists of London, he publicado las traducciones La nave de Ishtar, de Abraham Merritt (Valdemar 1991), Sound Bites, de Alex Kapranos (451 Editores, 2007), La estrategia del colibrí, de Francesco Morace (Ed. Experimenta, 2008) Ensayistas y Profetas, de Harold Bloom (2010) Escribir ficción (2011) y Criticar ficción (2012) de Edith Wharton, y Novelistas de Henry James en 2012 (Páginas de Espuma). Debuto en septiembre de 2011 como autora de la edición (traducción, prólogo y notas) de las Crónicas literarias y Autorretrato de Gabriele d'Annunzio (Fórcola Ediciones). Como autora, he publicado relatos en diferentes antologías y revistas, algunos de ellos finalistas de concursos, como "Manuela" (Los nuestros son todos, Fundación Civilia, 2005), "Escena con fumador en blanco y negro" (Canal Literatura, 2007, ganador del Tercer Premio) o "Si yo tuviera el corazón", publicado en el último número de la revista Renacimiento. En febrero de 2012 he publicado el ensayo biográfico Dickens enamorado (Fórcola); y en mayo de 2016 mi primera novela, El pulso de la desmesura (Fórcola). He sido también redactora en prensa escrita y colaboradora en la publicación digital Notodo.com. Más información en mi página web: www.ameliaperezdevillar.com
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3 respuestas a Se enfilan collares – Hubo una vez un hombre muy guapo que me amó

  1. Un gran honor estar en este hermoso texto 😉
    Gracias.

  2. xarbet dijo:

    Hermoso relato, fuerte es como la muerte el amor.

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