Se enfilan collares. VÅRNAT I HAGEN, de Adulto extranjero


Hoy las hojas vuelan de un lado a otro: como un traslado tan simple no os dará pereza, pinchando en Viernes podéis leer una reseña mía de La flor roja, de Vsévolod Garshín, publicada por Nevsky Prospects con traducción de Patricia Gonzalo de Jesús e ilustraciones de Sara Morante. Y a esta bitácora llega Martín López-Vega con un poema de su libro Adulto extranjero, del que ha aparecido recientemente la segunda edición, publicada por DVD Ediciones. Con permiso del autor, quiero dedicárselo a alguien muy querido que estaba en penumbra, convencida de que este rayo de sol no será el último y la promesa de eternidad, creíble. Toda la fuerza del mundo, de todo corazón, tú ya lo sabes, querida M.

La taquillera de este museo / tiene sus propias ideas sobre la identidad

VÅRNAT I HAGEN

Pensabas que la penumbra
había enfriado ya todo el bosque
y de pronto lo descubres,
el último rayo de sol
bebiendo a escondidas en un charco,
como un ciervo dorado,
intocable,
creíble promesa de eternidad-
-¿Por qué has tardado?

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Acerca de Amelia Pérez de Villar

Traductora por el Institute of Linguists of London, he publicado las traducciones La nave de Ishtar, de Abraham Merritt (Valdemar 1991), Sound Bites, de Alex Kapranos (451 Editores, 2007), La estrategia del colibrí, de Francesco Morace (Ed. Experimenta, 2008) Ensayistas y Profetas, de Harold Bloom (2010) Escribir ficción (2011) y Criticar ficción (2012) de Edith Wharton, y Novelistas de Henry James en 2012 (Páginas de Espuma). Debuto en septiembre de 2011 como autora de la edición (traducción, prólogo y notas) de las Crónicas literarias y Autorretrato de Gabriele d'Annunzio (Fórcola Ediciones). Como autora, he publicado relatos en diferentes antologías y revistas, algunos de ellos finalistas de concursos, como "Manuela" (Los nuestros son todos, Fundación Civilia, 2005), "Escena con fumador en blanco y negro" (Canal Literatura, 2007, ganador del Tercer Premio) o "Si yo tuviera el corazón", publicado en el último número de la revista Renacimiento. En febrero de 2012 he publicado el ensayo biográfico Dickens enamorado (Fórcola); y en mayo de 2016 mi primera novela, El pulso de la desmesura (Fórcola). He sido también redactora en prensa escrita y colaboradora en la publicación digital Notodo.com. Más información en mi página web: www.ameliaperezdevillar.com
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2 respuestas a Se enfilan collares. VÅRNAT I HAGEN, de Adulto extranjero

  1. Jose maría algaba dijo:

    “Auschwitz necesita reformas”

    Pobre Celan, pobre Celan, el tiempo pollito pío, pío, ya ves: con semejantes porquerías hoy se escriben poemas. ¿Tú escribiste después de Auschwitz? ¿Lo crees? ¿Estás seguro? ¿Lo reformaste?
    ¿Reformas? ¿ Reformaste el poema? Pobre Celan, pobre Celan.

    El causante, lo sabemos, no hay dudas, Luis García Montero con aquello de “el corazón cerrado por reformas”. Tenían que llegar las reformas, siempre llega. Enhorabuena,
    Don Lope de la Vega.

  2. Jose maría algaba dijo:

    Ya me he expuesto, más de lo que soy capaz de resistir, a semejante ridículo. Me falta firmeza. Con el tono empleado en mi primer comentario ( único hasta ahora publicado en la red) un tanto aguerrido y burdo, quería ver que reacción o reacciones podía provocar. Aprecio a Luis garcía Montero, del que al menos me sé un verso, lo que ya es algo, y soy lector de Martín López Vega, a quien no conozco personalmente.
    No quisera pasarme de listo otra vez o de todo lo contrario, pero ustedes ya conocerán (porque es muy conocido) el tèrmino acuñado por Hannah Arendt: “la banalidad del mal”. Con Martín Lopéz Vega ( y evidentemente otros, Andy Warhol, por poner un ejemplo paradójico) y su magnífico y demoledor poema, ya tendremos que acuñar el
    de “la banalidad del bien”, lo que no deja de ser inquietante. Ni dejó, ni deja y, probabablemente, no dejará de serlo. No hablo del Bien con mayúsculas, como es obvio. Sí, “Auschwitz necesita reformas”. Un nuevo alicatado, por ejemplo.
    Y así se me viene a la memoria aquello del no se si cínico Baudrillard: “Usted recibe un bien amoral, por el que calla”. O el discurso de Caliban en el El mar y el espejo de Auden. Un poema como suele decirse memorable. Desde aquí o por estas vías he leído a Martín López Vega, y lo digo ( aunque sé que al decirlo, es decir, al intentar justificarme no dejo de entrar en esto de lo que estamos hablando: “la banalidad”. Me avergüenzo “banalmente” de mi anterior comentario). No sé si ustedes recordarán aquel poema de Montale, en la que alguien (el poeta, claro) tiene que escribir una oda al emperador tirano. Y se dice o se nos dice que al fin y al cabo importa poco de lo que hable, pues ya se sabe que los poemas perduran por su Forma y no por su contenido. En Martín López vega, forma y contenido caminan por la misma dirección. López Vega nos enuncia ( anuncia, y tengo la impresión de que también denuncia) con absoluta naturalidad, sin el más leve pestañeo, como si se nos dijese que mañana hará buen tiempo, que “Auschwitz necesita reformas”.
    Sólo intento precisar. No estoy magnificando el poema o los poemas de López Vega, cosa que no necesitan. Es evidente que hablan por sí solos.
    No le diré a Martín López enhorabuena o felicidades, ya aque estos términos, en el contexto de su poema están de más, o serían una “banalidad” más.

    Gracias.

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